Método Humanización Digital
Cinco movimientos, tres fases, un mismo orden. No trabajo con plantillas: trabajo en esta secuencia, sin saltarla, porque cada paso necesita el anterior.
Cinco movimientos
01
Nos reunimos para conocer tu proyecto, tus objetivos, tu forma de trabajar y la relación que quieres tener con tus clientes. No hay cuestionario que sustituya a esa conversación: es donde aparece lo que no está escrito en ningún sitio.
02
Con un cuestionario de introspección de marca defino tu identidad verbal —qué dices, cómo lo dices, qué palabras son tuyas— y, si hace falta, tu identidad visual. Todo se recoge en tu Cerebro de Marca: el documento de contexto que sostiene cada decisión de comunicación.
03
Traduzco esa identidad en mensajes, tono y forma de explicar lo que haces. Es el lenguaje con el que te vas a reconocer cuando lo leas, y con el que te reconocerán quienes ya te conocen.
04
Llevo esa identidad a la realidad: web, blog, redes, vídeo, newsletter o campañas, según lo que tu proyecto necesite. Cada canal cumple una función; ninguno es el centro de todo.
05
Mantengo vivo el sistema con el tiempo: planificación, revisión y adaptación a nuevos canales y herramientas. Una identidad no se define una vez: se cuida.
Primero la persona, después la tecnología.
Tres fases
Los cinco movimientos se agrupan en tres fases. Se puede contratar la primera sola. No se puede empezar por la segunda.
Fase 1
Reunión, cuestionario de introspección de marca, identidad verbal e identidad visual. Se recoge en el Cerebro de Marca.
Fase 2
Llevar la identidad a los canales reales: web, blog, SEO y GEO, redes sociales, vídeo, newsletter y campañas puntuales.
Fase 3
Mantenimiento del sistema: planificación, publicaciones, revisión estratégica y actualización de mensajes.
Por qué en este orden
Cuanto más se usa inteligencia artificial, más importante es tener definida la identidad: visual, verbal y de valores. Sin ese contexto, las herramientas devuelven resultados genéricos, repetitivos y parecidos a los de cualquier otra marca.
El Cerebro de Marca existe precisamente para dar ese contexto: a ti, a tu equipo y a cualquier herramienta que trabaje sobre tu marca. La tecnología debe amplificar quién eres, no borrarte.
Hablemos
El primer movimiento es una conversación. Cuéntame en qué punto está tu marca y qué es lo que tu comunicación todavía no consigue transmitir.